Las mejores posturas de yoga para dormir mejor

En otro articulo te explicamos cinco posturas de Yoga para aliviar dolor de espalda causado por el estrés o ansiedad de nuestro día a día: las posturas que implican una flexión hacia delante o las asanas invertidas son las mejores para ayudarnos a conciliar el sueño.

Ahora hablaremos de 5 de las mejores posturas de yoga para dormir mejor por las noches. Veremos asanas con distintos grados de dificultad, para que elijas cual incluir dentro de vuestra práctica de Yoga

Comencemos con las mejores posturas de yoga para dormir mejor

Balasana o postura del niño

Las mejores posturas de yoga para dormir mejor

Esta es una de las asanas más sencillas y que a su vez resultan más reconfortantes y que puedes practicar sin complicaciones. Simplemente debes colocarte sentado o sentada sobre tus pantorrillas y flexionar la cadera para apoyar el torso en el suelo. Indistintamente se pueden colocar los brazos a los lados del cuerpo, o bien, estirarlos hacia delante.
Lo importante es que siempre busques a una posición cómoda para ti en esta postura o en cualquiera que realices.
La Balasana o postura del niño es una postura de relajación que te ayuda a combatir el estrés y la fatiga. Mantente en ella unos minutos y recuerda siempre levantarte despacio para evitar mareos.

Savasana o postura del cadáver

Savasana postura

El nombre puede resultar un poco lúgubre, es cierto, pero es una de las mejores asanas para conciliar el sueño ya que todos nuestros músculos se encuentran inmóviles y completamente relajados.
También es una postura perfecta para trabajar las distintas fases de la respiración hasta lograr conseguir una respiración completa, que a la hora de relajarnos es uno de los factores más importantes.
Practicar la Savasana o postura del cadáver es muy sencillo: recuestate boca arriba en el suelo asegurándote de que tu cuello y cabeza se encuentren alineados con la espalda. Aleja ligeramente los brazos del cuerpo y separa un poco las piernas entre sí.

Viparita Karani

Postura Viparita Karani

Una de las mejores posturas de Yoga para mejorar la circulación sanguínea la postura invertida sencilla o viparita karani es una asana perfecta, elevando los miembros inferiores por encima de la cabeza.

Simplemente debemos recostarnos en el suelo alineando espalda, cuello y cabeza y elevamos las piernas hasta formar un ángulo de noventa grados con la cadera.

Si aún eres principiante o si te cuesta trabajo soportar mucho tiempo en esta posición, puedess realizarla con ayuda de una pared, apoyando las piernas en ella.

En ese caso es importante mantener bien pegados los glúteos a la pared para lograr obtener los noventa grados de inclinación.

Si no puedes mantenerte en la postura, puedes colocar un cojín o una almohada bajo la espalda para tener mayor comodidad.

Uttanasana o la pinza de pie

Esta es otra postura de flexión de cadera hacia delante y que nos ayuda a dormir mejor. En esta postura para realizarla correctamente debemos tener una buena flexibilidad; de no ser así, tambien puedes reemplazarla por la media pinza, un poco más sencilla.

Para realizarla nos colocamos de pie con los pies bien juntos y flexionamos la cadera hacia delante bajando hacia el suelo hasta que nuestras manos lo toquen.

Seguidamente colocamos nuestras manos a ambos lados de los pies o por detrás de las rodillas y dejamos que la cabeza caiga relajada hacia abajo.

Te puede facilitar el movimiento la respiración, comienza inspirando profundamente antes de realizar la flexión y soltando el aire a medida que vas bajando hacia el suelo.

Halasana o postura del arado

Asana de la cobra

Esta postura la hemos dejado para el final ya que es un poco más complicada. Si bien es más avanzada te permitirá relajar la espalda y los hombros, y mejorar el flujo sanguíneo.

La postura del arado es una asana de inversión en la que los pies quedan por encima de nuestra cabeza.
Primero nos recostamos boca arriba y colocamos los brazos a ambos lados del cuerpo. Desde esa posicion, elevamos nuestras piernas hasta lograr formar un ángulo de noventa grados con nuestra cadera.

Seguidamente llevamos las piernas hacia atrás, por detrás de nuestra cabeza, buscando llegar locuanto más lejos nos sea posible y, si podemos, apoyamos los pies en el suelo (si no, podemos dejar descansar las rodillas sobre la cabeza).

Un detalle a tener en cuenta es que tratems de asegurarnos de que la cadera queda justo encima de nuestros hombros.

Como mencionamos anteriormente, Halasana o postura del arado conlleva cierto grado de dificultad, por ello, no dejes de considerar practicarla en sus comienzos por alguien que te supervise.

La práctica de estas posturas nos ayuda a mejorar la calidad de nuestro descanso: uno de los grandes beneficios que nos ofrece el Yoga.

Deja un comentario