Relación cuerpo-mente en la sexualidad

La sexualidad, es el conjunto de los instintos de conservación y de procreación. Para los orientales, es energía prana en estado puro. La misma influye en el pensamiento, acciones y en el carácter.

En base a esto es muy importante mejorar la actividad sexual entrenando el cuerpo y la mente, de este modo se logra aumentar la fuerza vital, alcanzando una condición de bienestar mente-cuerpo.

El yoga de la sexualidad interrelaciona la meditación y ejercicios de origen occidental, relaja, distiende y logra el control de los músculos sexuales.

Las asanas si se efectúan con regularidad, reducen los bloqueos mentales y las tensiones en las zonas del organismo vinculadas con la sexualidad. Estas zonas del cuerpo muchas veces se encuentran contracturadas tales como los glúteos, la parte final de la espalda, el pecho, el vientre y hasta los genitales, pueden padecer contracturas, ocasionando dolor en algunos casos.

Los ejercicios del yoga de la sexualidad tonifican los “músculos del amor” tales como el diafragma pélvico y el músculo “pubo–coccígeo”. Estos músculos rodean los genitales y que permiten participar en el acto sexual con energía.

Lograr un equilibrio mente-cuerpo, se relaciona con el prana y éste directamente con la sexualidad. Es de destacar que las glándulas sexuales producen hormonas que entran en el torrente circulatorio, actuando de manera benéfica para el bienestar del cuerpo. Entre estas hormonas, las más importantes están las endorfinas. Las endorfinas son hormonas vinculadas con el placer, que atenúan la sensación de dolor y refuerzan el sistema inmune.

Sin embargo, la sexualidad inhibida, produce un bloqueo energético, que se descarga a nivel del vientre y en la zona genital, volviéndose rígidos e insensibles.

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