La palabra mudra, es de origen sánscrito y significa gesto o actitud.
Los mudras pueden ser gestos de origen psíquico, emocional, devocional o simplemente estéticos. En el caso de los yoguis, ellos han experimentado los mudras como actitudes provenientes del flujo de energía que establecen un vínculo entre la fuerza pránica individual y la fuerza cósmica.
El Kularnava tantra, indica que el origen del vocablo mudra está relacionado con las raíces “mud”, deleite o placer y “dravay” que significa inducir o estimular. Teniendo en cuenta estos conceptos, los mudras son entonces una combinación de movimientos físicos sutiles que tienen la capacidad de alterar el estado de anímico, la actitud y la percepción. Tienen el beneficio además que mejoran la concentración y amplifican la consciencia.

El rāja yoga, cuyo significado significa “‘yoga regio”’ o también “yoga de los reyes”, es una clase de yoga que se efectúa mediante la introspección. Por ese motivo, se le conoce como yoga mental.
Para beneficiarse ampliamente de la meditación es importante tener una disposición mental apropiada. Lograr una disposición mental apropiada requiere poner límites a los propios pensamientos negativos, evitar emitir juicios, juzgando sobre el bien y el mal, el deseo o el rechazo, etc. Lograr este espacio interior de contemplación serena, de aceptación es esencial para beneficiarse ampliamente de la meditación.

En la tradición occidental, en un mundo caótico y estresante, el sexo se ha limitado y se ha estancado en la eyaculación, y cuando esto sucede, los amantes pierden o desaprovechan la energía vital a cambio de muy poco placer. La práctica del Tántra pretende que los amantes almacenen energía en sus cuerpos, para así disfrutar durante más tiempo de una relación sumamente placentera.
El Yoga (que significa unión), se podría describir como una serie de ejercicios de estiramientos, respiración y relajación con el fin de lograr una unión y equilibrio mente,cuerpo y espíritu.