La energía sexual fue estudiada y probada por los tántricos durante miles de años. Se trata que tanto el hombre como la mujer se sientan en armonía con esta energía, ya que la energía sexual es sagrada, es portadora y encierra vida en sí misma.
El texto tántrico se ubica cronológicamente en el siglo VI antes de Cristo, pero la enseñanza del tantra fue efectuada al principio de manera oral, y luego de forma escrita, datando los primeros escritos de enseñanza de 2.000 años de antigüedad.

En la tradición occidental, en un mundo caótico y estresante, el sexo se ha limitado y se ha estancado en la eyaculación, y cuando esto sucede, los amantes pierden o desaprovechan la energía vital a cambio de muy poco placer. La práctica del Tántra pretende que los amantes almacenen energía en sus cuerpos, para así disfrutar durante más tiempo de una relación sumamente placentera.