Postura y respiración adecuada para meditar

Es importante adoptar una postura cómoda, debido a que si estamos con una postura incómoda o si experimentamos dolor, se tornará muy difícil centrar la mente para meditar.

Es importante usar almohadones duros, ya que los blandos no son apropiados. También se puede usar una manta plegada y enrollada, o estar sobre una moqueta. En tal sentido, una manta o cualquier superficie suave es apropiada para poder estar en la postura cuarto de loto (pie derecho sobre pantorrilla izquierda) de manera que las rodillas se apoyen firmemente en el suelo.

La columna vertebral deberá estar recta, la pelvis hacia adelante, la cabeza alta con la nariz levemente hacia abajo. Esta postura es muy importante pues facilita la circulación del chi o energía vital a través de la espalda. De esta manera se optimiza todas las funciones vitales.

En esta postura la mano izquierda debe estar sobre la mano derecha y los pulgares tocándose, reposando sobre el regazo. Los hombros es importante que estén relajados y “caídos”.

Para lograr una mejor postura y poder meditar adecuadamente los ojos deben permanecer cerrados y la lengua contra el paladar, manteniendo el rostro distendido.

Respecto a la respiración, siempre deberá efectuarse a través de la nariz, evitando respirar por la boca. La respiración en esta técnica no es un mecanismo espontáneo sino que es una acción voluntaria y controlada, controlando de este modo el ritmo respiratorio.

Dominar la técnica de respiración es importante porque nos permite controlar la mente debido a que es más fácil advertir cuando la mente se desconcentra porque percibimos el cambio en el ritmo respiratorio. Cuando esto sucede, el ritmo respiratorio se hace más corto y se acelerará, sin embargo cuando se está concentrado en la meditación, el ritmo respiratorio se hará más lento y pausado. La inspiración debe de hacerse a una “velocidad normal” sin embargo, ha de hacerse de forma más profunda y controlada que cuando respiramos de forma espontánea. La expiración se debe realizar de manera silenciosa de forma más lenta que cuando se realiza la expiración en forma espontánea.

Lograr una correcta postura y en especial controlar la respiración es muy importante para lograr un nivel apropiado de concentración y meditación a la hora de practicar yoga, y en tal sentido esto refleja un pensamiento de los tibetanos, cuando dicen que “la mente es el jinete y la respiración el caballo”.

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